Cuando se es madre primeriza, parece que hay un millón de cosas que hacer y no hay tiempo suficiente para hacerlas.
En las primeras semanas, después del parto, tu vida da un vuelco mientras te acostumbras a este nuevo papel.
Aquí tienes cinco consejos clave para sobrellevar esas primeras semanas.
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Tu cuerpo ha sufrido mucho y necesita tiempo para recuperarse. Intenta tomarte las primeras semanas con calma y deja que tu cuerpo haga lo suyo.
No intentes hacerlo todo tú solo, pide ayuda. Ya sea de tu pareja, de tu familia, de tus amigos o de un profesional, aceptar la ayuda puede marcar la diferencia.
La falta de sueño es habitual después del parto, así que intenta dormir un poco siempre que puedas. Incluso una breve siesta puede marcar la diferencia.
Comer sano y mantenerse hidratado ayudará a tu cuerpo a recuperarse y a mantener tus niveles de energía.
Tener un bebé es un gran ajuste y puede ser fácil olvidarse de cuidar de uno mismo. Tómate un tiempo cada día para hacer algo solo para ti aunque solo sean unos minutos. Una práctica que te puede ayudar es la meditación o la atención plena.
La atención plena es la práctica de estar presente en el momento y concentrarse en la respiración.
Puede ayudarte a sentirte más tranquila y más capaz de afrontar el estrés. Empieza con unos minutos al día y trabajar hasta periodos más largos.
Las primeras semanas después del parto pueden ser un reto para las nuevas mamás. Sin embargo, si sigues estos cinco consejos clave, podrás superarlas y empezar a adaptarte a este nuevo papel.