Freud identificó una serie de características peculiares del inconsciente:
Freud estaba decidido a mostrar que el inconsciente no es solo un revoltijo irracional y arremolinado. Describió un sistema complejo y altamente organizado que opera de acuerdo a leyes.
En el inconsciente, una idea puede absorber la energía impulsora de varias ideas a través de un proceso de condensación, o puede trasladar su energía a una idea asociada a través del desplazamiento.
Freud llamó a estos mecanismos de condensación y desplazamiento los procesos primarios, que contrastó con los procesos secundarios más familiares del pensamiento consciente. Estos procesos primarios permiten que los impulsos de deseo inconscientes se distorsionen, encontrando salidas que no tienen una conexión aparente con las ideas reprimidas.