La mayoría de las personas piensan que para ser productivas deben fijarse plazos muy estrictos.
Sin embargo, esto no siempre es así. De hecho, hay algunos pasos sencillos que puedes seguir para establecer plazos realistas para ti mismo sin sacrificar tu productividad.
En primer lugar, calcula el tiempo que tardarás en realizar la tarea. No hace falta que sea un cálculo exacto, basta con una estimación aproximada
A continuación, añade algo de tiempo extra para imprevistos. Siempre surgen imprevistos, así que es mejor planificar con antelación y dejar un poco de margen
Por último, divide el tiempo total entre cuatro. Este es tu nuevo plazo Sigue siendo lo suficientemente exigente como para mantenerte alerta, pero también deja margen de error y te da un poco de margen si surge algún imprevisto.
Siguiendo estos sencillos pasos, puedes fijarte plazos realistas que te ayuden a ser productivo sin estresarte excesivamente.